Qué es Foto Crazy


La Unidad Penitenciaria de Máxima Seguridad Nº11 queda a 20 km de Rosario, Santa Fe, entre las intersecciones de Ruta 12 y 14, rodeada de extensos pastizales de soja. Distribuido en 22 pabellones, este enorme complejo penitenciario es la única prisión con características de máxima seguridad en la provincia. Allí se alojan alrededor de 1800  procesados o condenados por largo tiempo y diferentes causas. El promedio de edad de los hombres que residen en el penal es de 18 a 25 años, y el 96% no terminó la escuela secundaria.

Foto Crazy nace en el año 2011 en ese contexto, como iniciativa de dos presos, Esteban Velázquez y Claudio Montenegro.  Se diseñan una serie de talleres semanales para presos del penal con la idea de juntarse a escribir, mirar fotografías y hacer circular los textos y las imágenes por los distintos pabellones. Al principio es coordinado por Paula Scaroni y José Fenoglio, ambos miembros del Equipo de Acompañamiento para la Reintegración Social, luego por lxs fotógrafxs Valeria Galliso y Guillermo Ueno.


 “Me imagino que la foto abre una ventana entre dos dimensiones. Propone un espacio ahí donde no hay nada. Un espacio común. Un espacio exterior. Fuera de las lejanas prisiones de Venus. Fuera también del mundo del arte. Afuera. La foto es un disparo para dejar de ser invisibles. Entre fantasmas”.






Piñero es como una nave espacial que aterrizó en el 2006 en el medio del campo. La bautizaron La pequeña Vietnam. Dentro habitan marcianos interesantes y otras especies raras. Algunos se visten de color gris, otros de color negro, y hay otros de todos colores. Con estos últimos se nos currió un día escribir y sacar fotos.
Sin ir más lejos, aprendemos a revelar y sacar fotos como en los viejos tiempos, así trayéndolas al presente.
Junto con mis compañeros, redactamos varias fotos de donde hoy nos encontramos, trabajando, en un lugar alejado de la sociedad, demostrando que todo no está perdido. Que solo tenemos que buscarle un sentido para poder seguir luchando por lo que queremos en verdad. Y no dejar pasar las oportunidades que nos da la vida.
Así fue que decidimos que afuera nos conozcan.
Se produce mucho porque tenemos muchas cosas que decir.

Me doy cuenta de que estoy cansado
del fuego de las injusticias:
motines, robos y más robos,
drogas, fierro, colchón,
buzón, agua, ratas, ratas,
pastillas y jeringas,
rejas y solo rejas,
feites, cortes, hilo y agujas.

El espacio de Foto Crazy es un modo de evadirse de las reglas que intentan cubrir este sitio.
Compartimos entre pares miradas de nuestras vidas, dentro de la unidad que se empeña en separarnos.
Hacemos metáforas para esquivar las rejas y las compartimos para que nos conozcan.
Una carta que sale del buzón con un mensaje doloroso.

El taller de Foto Crazy es la manera que encontramos para reelaborar la cotidianeidad.
Un paseo sin esposas.
No estamos presos, estamos de parranda.
Son las ganas de convertir en otra cosa el último verdugueo.
El momento en el que el dolor de muela para, aunque ahí siguen las caries y el buraco.
Una risa desubicada, que contagia, en medio de una película pésima.

Libertad, verbo de acción, de hacer, de imaginar, de volar hacia otro lugar sin preguntar, sin dirección.
Libertad: la conocen los presos.